La pretemporada de Boca Juniors ha sido un éxito en términos de tácticas y estrategia. Los entrenadores han implementado un enfoque que enfatiza la posesión del balón y la presión alta, lo que ha permitido al equipo desmantelar las defensas rivales con facilidad. La incorporación de nuevos jugadores ha enriquecido la dinámica del equipo, permitiendo una mayor versatilidad en el campo.